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¿Qué es una Auditoria Forense? PDF Imprimir E-Mail
Auditoria Forense
Escrito por Pedro Miguel Lollett R. CFE   

Como en la definición general de auditoria, en lo referido a la Auditoria Forense, se presenta una situación similar, donde, dentro de la doctrina encontramos diversas definiciones, que terminan por ser variaciones semánticas más que de fondo.

Una definición muy generalizada expone:

 

“La Auditoria forense es el uso de técnicas de investigación criminalística, integradas con la contabilidad, conocimientos jurídico-procesales, y con habilidades en finanzas y de negocio, para manifestar información y opiniones, como pruebas en los tribunales. El análisis resultante además de poder usarse en los tribunales, puede servir para resolver las disputas de diversas índoles, sin llegar a sede jurisdiccional.”

 Otras definiciones son:

“Es una auditoría especializada en descubrir, divulgar y atestar sobre fraudes y delitos en el desarrollo de las funciones públicas y privadas”.   Miguel Cano

 

“La Auditoría Forense en la actualidad es reconocida internacionalmente como un conjunto de técnicas efectivas para la prevención e identificación de actos irregulares de fraude y corrupción.”   Pablo Fudim

 

La auditoría forense es aquella labor de auditoría que se enfoca en la prevención y detección del fraude financiero; por ello, generalmente los resultados del trabajo del auditor forense son puestos a consideración de la justicia, que se encargará de analizar, juzgar y sentenciar los delitos cometidos (corrupción financiera, pública o privada).”   Jorge Badillo

 

Es importante destacar que, con no escasa frecuencia se confunden las nociones de “auditoria forense” con la del “auditor forense”, causando con ello no pocas dudas.

Una Auditoria Forense es la actividad de un equipo multidisciplinario, es un proceso estructurado, donde intervienen contadores, auditores, abogados, investigadores, grafotécnicos, informáticos, entre otros, pues, en atención al tipo de empresa, sus dimensiones y diversidad de operaciones, se puede requerir la participación de otros especialistas como ingenieros de sistemas, agrónomos, forestales, metalúrgicos, químicos, etc. que de la mano y bajo la conducción del Auditor Forense realizan la investigación.

Otra divergencia que muestra la doctrina, es la de homologar las nociones de "contabilidad forense" con la de "auditoría forense", homologación que no compartimos por diversas razones, pero quizás las dos más importante son: admitir que ello sea así, es anular en existencia a la novísima disciplina de la "auditoría forense" o cuando menos, la reduce a lo que siempre ha existido "contabilidad forense" de manera que lo único nuevo sería el nombre de una misma actividad. Desde hace muchos años existe la "contabilidad forense", las mejores policías de investigación criminalistica de casi todos los países, han tenido siempre una unidad de "contabilidad forense", y sin embargo, ello no impidió que se cometieran los fraudes que ha reportado la historia y en muchos casos, solo lograron cuantificar el impacto del fraude sin poder precisar ni los autores ni los medios de comisión; otra razón es la que consideramos elemental para establecer una gran diferencia, y esta no es otro que, si bien es cierto que el impacto del fraude siempre será cuantificable en términos de las finanzas y/o economía de las empresas, y ello se refleja en los estados financieros de la misma; no menos lo es que, un importante número de fraudes (en términos de tipología) no son causados por manipulación de la contabilidad o de los estados financieros mismos, sino que son cometidos como delitos puntuales y concretos, como lo son el hurto de activos, uso indebido de activos, favoritismos en contrataciones, sobreprecios, comisiones ilegitimas, falsificación de documentos, firmas, manipulación informática, etc. que como es fácil apreciar, nada tienen que ver con la actividad cotidiana de un contador sea ordinario o forense. Estos esquemas, métodos o tipologías delictuales han pasado desapercibidos en un gran número de casos para los contadores tradicionales o los llamados contadores forenses, e incluso para los auditores internos y externos. Por ello, la formación del "auditor forense" es muy especial y concreta, pues esta actividad esta dirigida a acometer investigaciones que van mucho más allá de la contabilidad de una empresa o institución. Ciertamente que, en cualquier auditoría forense que se pretenda adelantar, es imprescindible la presencia en el equipo auditor, de un hábil y sagaz contador, entre otros profesionales que deben ser convocados, así como la de un experto en informática, un abogado y un experto forense en documentos entre otros, para garantizar una trabajo de alta calidad, eficiencia y eficacia profesional.

También es bueno recordar que, no toda auditoría es siempre financiera o sobre estados financieros o contabilidades, cualquier actividad realizada o por realizar sobre la base de previos criterios, podrá ser auditada, y en este sentido, en las empresas e instituciones, existe un gran número de actividades no contables, que pueden y deben ser auditadas, y en las cuales se puede cometer un fraude o encubrir otro, y para realizar estos otros tipos de auditoría no se requiere conocimientos de contabilidad, valga como ejemplo, una auditoría a los sistemas informáticos.

 

The Institute of Internal Auditors "IIA" (Instituto de Auditores Internos), no limita su membresia a solo los contadores públicos, sino que es muy abierta, a todo profesional en las diferentes ramas del conocimiento humano; las certificaciones que otorga (CIA, CGAP, CFSA, y CCSA) son optadas y obtenidas por diversos profesionales, de manera que, hasta el propio instituti guia y autoridad en la materia de Auditoria Interna, esta con las puertas más abiertas que algunas mentes y concepciones individuales.

Si esto es así con la Auditoría Interna, cuanto más no lo será con la Auditoría Forense. 

 

La Association of Certified Fraud Examiners - ACFE ha certificado a más de 45.000 Certified Fraud Examiner (CFE), muchos de los cuales no son contadores; y finalmente, bueno es recordar que, en la moderna concepción de la Auditoría Interna, no es necesario que la máxima jerarquía en Auditoría Interna en una empresa sea un contador público, actualmente muchos lideres en Auditoría Interna son Abogados, Economistas, Politólogos, Administradores, y hasta un licenciado en filosofía ocupa hoy día un cargo de Director de Auditoría Interna.

 

Pedro Miguel Lollett R. - CFE

 
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